La Korea Resources Corporation (Kores) encargó un estudio de comprobación de las reservas de cobre en la población minera de Corocoro (sudoeste) para saber si invierte o no más de 200 millones de dólares en el yacimiento, informó el Embajador de Corea del Sur en Bolivia, Young-wook Chun.

“La empresa coreana está esperando el estudio de comprobación de los expertos canadienses para evaluaciones, y eso tardará más o menos seis meses. Después, el consorcio coreano decidirá si invertirá o no y cuánto, aunque el primer objetivo es invertir 200 millones de dólares”, indicó el diplomático.
Los trabajos de exploración realizados por Kores, que costaron 7 millones de dólares en el yacimiento de Corocoro, prevén una reserva de al menos 100 millones de toneladas de cobre y la perspectiva de recuperar más de 500.000 toneladas de cobre no metálico, según la estatal Corporación Minera de Bolivia (Comibol).

En junio de 2008, la Comibol y Kores firmaron un contrato de riesgo compartido para el desarrollo de un proyecto hidrometalúrgico de explotación de cobre.

La propiedad minera cubre 51 concesiones en una superficie de 27 kilómetros cuadrados, y es la primera vez que se realiza una exploración sistemática en Corocoro, ubicada en el municipio homónimo, al sudoeste de la provincia de La Paz.
Según la Comibol, en la fase de exploración se hizo un mapeo geológico, un levantamiento topográfico de toda la propiedad geofísica de los sectores de Tankani y Ninoka Huayoctata, la perforación de 32.000 metros, la excavación de trincheras en más de 3.000 metros y un muestreo de galerías subterráneas.

En esa etapa de exploración Kores invirtió 7 millones de dólares, y otros 3 millones de dólares se invertirán en pruebas metalúrgicas y estudios de pre factibilidad.

El Presidente de Corocobre, subsidiaria de la coreana Kores, Hwan Moon, consideró en octubre pasado, cuando se hizo oficial este descubrimiento, que el yacimiento que trabaja bajo la modalidad de riesgo compartido con la Comibol tiene un gran potencial.
Además, calculó que la segunda fase concluirá en diciembre de 2012, y a partir de 2013 se iniciará la construcción de la infraestructura minera y las plantas metalúrgicas para producir cobre de alta pureza.

Incluso, se habló de que la inversión para desarrollar la mina de Corocoro bordeará 210 millones de dólares, el monto más alto de recursos destinado por Corea del Sur a un proyecto en América Latina, que incluye la instalación de una fundidora.
La reapertura de Corocoro forma parte del fortalecimiento de la minería estatal impulsado por el gobierno del Presidente Evo Morales.

La mina, el mayor centro cuprífero de Bolivia, estuvo cerrada desde 1985, cuando sobrevino la hecatombe de los precios de los minerales en los mercados, que originaron el cierre de más de un centenar de minas en el país.

Al respecto, el embajador coreano consideró que esperar seis meses o un año para encarar el macro proyecto y los resultados de comprobación de los canadienses no es tan fundamental, sino la decisión de la Kores de encarar la inversión millonaria.

“El tiempo de espera no es tan importante, porque si se confirman las inmensas reservas Corocobre invertirá, pero si se necesita más investigación o más exploración, si las empresas coreanas necesitan perforar, hacer más pozos, eso toma tiempo”, dijo.
El Ministerio de Minería considera que Bolivia dejó de ser un país mono productor de minerales y diversificó sus mercados al influjo de la recuperación de los precios internacionales, batiendo récords de exportación.

En la gestión 2010, la minería boliviana exportó 2.400 millones de dólares y desarrolló nuevos proyectos en varias regiones del país. Para esta gestión se proyecta superar las exportaciones del subsuelo, de unos 3.000 millones de dólares.

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