Más de 11,4 milímetros de agua cayeron la semana pasada en Calama, norte de Chile, lo que equivale a dos años de precipitaciones en la zona. Esto generó anegamientos, corte de carreteras y el aislamiento de cientos de personas que no han podido salir de sus hogares. Junto a lo anterior, el frente de mal tiempo paralizó las obras de las divisiones Chuquicamata y El Abra de Codelco.

“Las operaciones de la división se encuentran suspendidas en forma preventiva, para resguardar la seguridad de las personas”, señaló la estatal, en un comunicado de prensa que dio a conocer El Mercurio.

Codelco, además, informó que sus trabajadores fueron enviados a sus domicilios, hasta que las condiciones climáticas y laborales sean las óptimas para retomar las faenas.

Las fuertes lluvias también provocaron daños a las dependencias de la cuprífera. “Las instalaciones de división Chuquicamata sufrieron sólo la alteración de una subestación eléctrica. Los equipos de emergencia están trabajando para normalizar las actividades del sistema”, explicaron.

ONEMI (La Oficina Nacional de Emergencias Chilena dependiente del Ministerio del Interior) indicó que las precipitaciones en la zona norte se mantuvieron hasta el sábado 9 de febrero. Las lluvias fueron de moderadas a fuerte en precordillera y cordillera, en las regiones de Arica y Parinacota y Tarapacá.

Minera El Abra continúa afectada por las lluvias en el norte de Chile, y la mina aún no entra a plena operación. El Ministro de Minería recientemente visitó la mina y sostuvo reuniones con ejecutivos de la división Chuquicamata para verificar los daños y evaluar la situación actual en terreno.

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