La canadiense Bear Creek espera comenzar a producir en el 2015 en su proyecto de plata Corani en Perú con una inversión de hasta 600 millones de dólares, aunque el plan podría dilatarse si demoran los permisos oficiales, dijo el lunes el gerente general de la firma.

Corani está ubicado en la región de Puno en el sur este del Perú, donde en junio se produjeron violentas protestas que terminaron con la revocatoria de uno de los planes de Bear Creek en el país, el proyecto de plata Santa Ana, debido a un conflicto social con las comunidades de la zona.

El gerente general de Bear Creek , Elsiario Antúnez de Mayolo, refirió que el inicio de la producción en Corani dependerá de la demora de los trámites burocráticos que generará una nueva ley que busca consensos con las comunidades para el inicio de la explotación de recursos naturales.

“Entraríamos en producción el 2015, es pronto. Corani es un proyecto importante, es un proyecto que nos va a dar una producción de 15 millones de onzas de plata al año”, afirmó.

“Si es que todo estuviese dentro de los procesos normales estaríamos comenzando a hacer las primeras inversiones en el 2013, pero aún no sabemos cuando va a salir la reglamentación de la ley de Consulta Previa”, agregó el ejecutivo.

Antúnez de Mayolo dijo que en Corani se prevé una inversión de entre 500 millones y 600 millones de dólares, monto que no se ha visto afectado por la cancelación de la licencia de la concesión de Santa Ana, que en la actualidad se encuentra en litigio en los fueros judiciales peruanos.

Corani, cuya vida útil es de entre 18 y 22 años según la compañía, es un proyecto nueve veces más grande que Santa Ana, emprendimiento cerca a la frontera con Bolivia que generó el rechazo de la población por temores ambientales.

De acuerdo a datos anteriores de Bear Creek, Corani tiene reservas por unos 258 millones de onzas de plata.

Perú es el segundo productor mundial de cobre y plata y sexto de oro y es un importante proveedor de minerales para los mercados mundiales. Los envíos de minerales representan cerca del 60 por ciento de las exportaciones de la nación.

El gerente general de Bear Creek aseguró que si la reglamentación de la nueva ley de Consulta Previa no se define con prontitud, el sector minero peruano perdería competitividad y hasta podría desencadenar un retraso en las inversiones.

El presidente peruano Ollanta Humala firmó en septiembre la Ley de Consulta Previa, bajo la cual las empresas y el Estado intentarán lograr consensos con las comunidades nativas frente al desarrollo de minas o yacimientos petroleros.

Humala, quien asumió el poder en julio con la promesa de llevar el auge económico a los pobres, ha dicho que un mayor diálogo con los indígenas podría aplacar los conflictos y la oposición a actividades extractivas.

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