Codelco informó que a principios de abril se iniciaron los trabajos de excavación, que deberán retirar 238 millones de toneladas antes de finales de 2013, para construir este nuevo yacimiento de Codelco.

Ninguna otra mina construida en Chile ha tenido que remover 238 millones de toneladas de tierra y rocas antes de comenzar a producir. Por eso, la División Ministro Hales ya tiene asegurado un récord: tendrá el presstripping más grande de la minería chilena.

Los trabajos se iniciaron en abril pasado y se extenderán hasta mediados del 2013. En este mes y medio ya se han retirado más de 2,2 millones de toneladas, dando inicio a la construcción de la mina a rajo abierto. “Remover millones de toneladas material estéril no es tarea fácil, son dos años de trabajo antes de comenzar a producir y para eso nos hemos preparado”, asegura Juan Medel, gerente general de la nueva División Ministro Hales (DMH), ubicada entre Calama y Chuquicamata, en la II Región.

El nuevo yacimiento posee recursos mineros totales del orden de 1.300 millones de toneladas, con una ley media de 0,96% de cobre. Gracias a esto, a partir de finales del 2013, producirá 170.000 toneladas métricas de cobre fino y 300 toneladas de plata cada año en promedio.
La tarea de construir la mina será asumida directamente por los equipos de la División Ministro Hales, en tanto que la Vicepresidencia de Proyectos se focalizará en la construcción de las plantas. El proyecto, uno de los cuatro considerados estructurales por Codelco, exige una inversión de 2.300 millones de dólares.

Uno de los puntos claves en el éxito de la División es lograr construir y operar este yacimiento sin afectar a la comunidad de Calama. “Nuestros esfuerzo no servirían de nada si no cumplimos con nuestros compromisos con el medio ambiente y la comunidad”, explica Juan Medel, gerente general de DMH.

Las variables ambientales y comunitarias son las más relevantes en este  prestripping, dada la cercanía del yacimiento con zonas urbanas de Calama, por lo que se ha puesto especial atención al control del material particulado (polvo), aplicando nuevas tecnologías de construcción. Por ejemplo, se ha desarrollado un plan de humectación en la operación mina que ha demostrado excelentes resultados.

Con el mismo objetivo, DMH ha optado por un modelo distinto de tronadura. A diferencia del tradicional, que se activa por un cordón detonante, utiliza un sistema electrónico y de tubo, el que permitirá controlar completamente la tronadura. “Este nuevo proceso es un 30% más caro que el convencional, pero tiene la característica de ser más silencioso y reducir a niveles mínimos la vibración”, indica Medel.

Paralelamente, una empresa especialista está desarrollando un modelo predictivo de calidad de aire para la operación minera, que integra las condiciones geográficas y meteorológicas de la zona. Este sistema permitirá programar las tronaduras cuando existan condiciones ambientales adecuadas y seguras. “Si llegado el momento las condiciones no son las óptimas, no realizaremos la tronadura. Ese es nuestro compromiso: siempre vamos a esperar el momento indicado para realizarlas, de manera de no afectar a nuestro entorno”, expresa el gerente general de División Ministro Hales.

Actualmente, la División cuenta con 177 operadores mina, de los cuales 59 son aprendices y 118 avezados, y 55 profesionales que han cubierto posiciones en todas las áreas de la empresa. En las contrataciones, Ministro Hales ha privilegiado la mano de obra local, con alrededor del 70% proveniente de la II Región y casi el 60% de Calama.

A lo anterior se suman 235 trabajadores colaboradores, los cuales se estima que durante el prestripping llegarán a 500. “En los próximos meses, a medida que avance la construcción y se acerque la puesta en marcha, vamos a seguir contratando trabajadores y profesionales para el área planta, con los mismos criterios de contar con los mejores y privilegiando mano de obra local”, dijo Medel.

Por otra parte, durante la construcción de la planta, se espera un peak cercano a 4.000 trabajadores, los que en su gran mayoría, alojarán en un campamento camino a la División Radomiro Tomic. De esta forma, se controlará el posible impacto de la población flotante sobre la ciudad de Cala