2010 no fue sólo el año de las buenas cotizaciones de minerales como el estaño, la plata y el oro, sino también fue el momento en que Bolivia avanzó en su objetivo de ser uno de los principales proveedores de cobre al elevar en 100 por ciento su producción.

De acuerdo con los datos del Ministerio de Minería y Metalurgia de ese país, en el 2010 la producción de cobre alcanzó las 2.064 toneladas métricas finas (TMF) frente a las 882 TMF que se alcanzó en 2009.

Este hecho tuvo su efecto en el valor de la producción. En 2009 llegó a tan sólo 5.275 millones de dólares y en 2010 alcanzó la cifra de 15.510 millones de dólares.

La Empresa Minera Corocoro (EMC), que cerró en octubre de 2010 su primera exportación de 300,8 toneladas de cobre catódico, llegó a producir 879 TMF del total nacional, lo que representó en valor de algo más de 6,6 millones de dólares.

En tanto, la minería mediana logró una producción de 555 TMF, que representó un valor de 4,2 millones de dólares y la minería chica y cooperativista 628 TMF, que significó un valor de 4,6 millones de dólares.

El principal mercado de cobre boliviano a escala mundial es el continente americano, que en 2010 compró alrededor de 8,5 millones de dólares del mineral.

El segundo mercado de destino del cobre nacional es Asia, que en 2010 compró de 5 millones de dólares, en tanto que los países del continente europeo adquirieron algo más de 176 mil dólares.

 

Además del cobre, el antimonio, el bismuto, el wólfram, la ulexita y el estaño registraron un incremento en su producción en 66,6%, 60,6%, 17,6%, 12,5%, 3,1%, respectivamente.

No obstante, otros minerales registraron una ligera baja en su producción. Por ejemplo, el plomo cayó en 13,9%, el oro en 11,4%, la plata en 5% y el zinc en 4,5%. La producción de estos minerales está concentrada en la minería mediana, chica y corporativizada, a excepción del zinc, donde la parte estatal participa.

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