La minera canadiense Bear Creek anunció que un fallo judicial le devolvió la concesión del proyecto Santa Ana, un depósito de plata ubicado en Puno, que había sido revocada por el Gobierno tras violentas protestas.

Bear Creek interpuso en julio del 2011 un recurso legal para recuperar los derechos sobre el proyecto, luego de que el gobierno del entonces presidente Alan García los canceló tras prolongadas manifestaciones por cuestiones ambientales.

“El fallo es muy claro. Deja sin efecto el decreto supremo que anulaba los trabajos que se hacían o que se podían hacer en la zona”, dijo Andrés Franco, vicepresidente de desarrollo corporativo de la empresa.

Sin embargo, Franco precisó que deberán conseguir el visto bueno de las comunidades vecinas al proyecto antes de avanzar con su desarrollo.

“Esta sentencia indica que se nos devuelvan los derechos de hacer uso de la zona para poder trabajar en la mina”, explicó.

El depósito Santa Ana produciría 5 millones de onzas de plata al año y alberga reservas por 63.2 millones de onzas de ese metal precioso, de acuerdo a la compañía. Antes de la cancelación de la concesión, Bear Creek tenía previsto invertir unos US$ 71 millones en el desarrollo de Santa Ana.

Otros proyectos
La firma recibió el año pasado la aprobación de su estudio de impacto ambiental para desarrollar Corani, otro proyecto de plata en Perú que es más grande que Santa Ana y que también se encuentra en Puno.

Allí invertiría unos US$ 575 millones para extraer unos 13 millones de onzas de plata anuales en sus primeros cinco años de producción.

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