En Argentina, el gobierno neuquino le puso fin a la novela del Proyecto Minero Andacollo que fuera abandonado en 2014 por la evaporada Andacollo Gold, la que dejó casi en la calle a 147 trabajadores.

La firma australiana con base en Chile, Trident Southern Explorations SPA, resultó adjudicataria de la licitación lanzada por el ministerio de Energía y la firma provincial Cormine. Con una inversión global de 164 millones de dólares, en la que se incluye la construcción de una nueva planta de procesamiento mineral, la compañía superó a sus tres competidoras en la compulsa: SF Ingeniería, Latin American Minerals y GSC Resources. A través de un comunicado el gobierno provincial explicó que Trident presentó “el mayor monto de inversión para el plan de 25 años y el canon minero que duplicaba al de las otras compañías”. El bono que ofreció la adjudicataria es de 4,6 millones de dólares y se pagará con una primera cuota, de 460 mil dólares, con la firma del contrato y el resto en 1o pagos anuales. Además los australianos ofreció una regalía del 3,3% de la facturación menos impuestos.

El ministro de Energía, Alejandro Nicola, destacó la finalización del proceso y aseguró que “cumplimos con todo lo que nos comprometimos. Como gobierno de la provincia pudimos avanzar juntos y sacar este proyecto adelante”. Por su parte el presidente de la empresa estatal Cormine, Martín Irigoyen, anticipó que en los próximos días llegarán a la provincia representantes de la compañía adjudicataria para la firma del contrato y que en las primeras semanas de septiembre tomarían posesión de las instalaciones. El Estado neuquino invirtió 45 m de pesos para preservar el proyecto, del que se extrae oro y plata, y para pagar los salarios de los operarios abandonados por Andacollo Gold. Los mismos operarios cuestionaron, hace un par de semanas, la licitación y la calificaron como “poco trasparente” al denunciar que no les permitieron participar del proceso. Además en esa oportunidad reclamaron por el pago atrasado de los sueldos que absorbió el gobierno neuquino.

Compartir