La mina Trombetas de Mineraçaõ Rio do Norte en Brasil produce 18 millones de tm/año de bauxita. La compañía apoya un amplio programa para restaurar la selva tropical y su ecología asociada después de la extracción—una metodología adoptada por la más nueva, e igualmente grande, mina de bauxita Alcoa Juruti que opera en un ambiente de selva tropical Amazónica similar.

¿Se puede recuperar el terreno degradado de la selva Amazónica a través de una restauración del paisaje a gran escala? ¿Es realmente posible reconstruir la integridad ecológica y mejorar las vidas de las comunidades locales de manera sustentable?

Una jornada sabática de dos meses en Noviembre del 2011 llevó al Dr. Peter Whitbread-Abrutat, un consultor minero y medioambiental especializado en cierre de minas y regeneración post-extracción que trabaja para Wardell Armstrong International, a una odisea personal para investigar la posibilidad de una restauración del paisaje de clase mundial. Se encontró frente a frente con algunos de los mayores desafíos medioambientales de la minería internacional—y descubrió algunas respuestas igualmente sorprendentes.

Con el apoyo de una beca de viaje del Winston Churchill Memorial Trust, su recorrido lo llevó desde minas de carbón sacado de la cima desde la montaña de los Apalaches en los EEUU, hasta el extremo sur de Sudamérica, y desde los Everglades de Florida, Costa Rica y las Islas Galápagos hasta selvas tropicales Atlánticas y las tierras agrícolas y bosques explotados en la Patagonia Chilena y Argentina.

Pero fue en Brasil que pudo evaluar de primera mano algunos de los mayores impactos de las faenas mineras internacionales, como también algunas de las medidas de restauración más avanzadas del mundo.

Una imagen típica de la minería en este país es la de los mineros artesanales (garimpeiros) causando daños humanos y medioambientales mientras raspan oro y piedras preciosas de la tierra. Pero aunque tales situaciones existen, la verdadera riqueza nacional de la minería Brasileña es producida por algunas de las minas más grandes del mundo.

Él visitó dos de las mayores minas de aluminio de la Amazona: Trombetas de MRN y Juruti de Alcoa. Ambas tienen depósitos masivos de bauxita, y se enorgullecen de su reputación por su responsabilidad corporativa.

La mina Trombetas se ubica en al tributario Trombetas del Río Amazonas. Es la mina de bauxita más grande del mundo. La extracción comenzó en los 70’s no había allí mucho más que selva tropical y comunidades pequeñas y diseminadas. Hoy, hay una enorme mina a cielo abierto y un pueblo minero de algunos miles de personas, rodeados por el área protegida del Bosque Nacional Saracá-Taquera. Una exigencia legal para restaurar el bosque ha estado en vigor desde 1984, con 9 millones de árboles plantados hasta el 2011 y más de 4.500 hectáreas para volver a crear una selva tropical altamente biodiversa.

La mina Juruti de Alcoa, sur del Amazonas, trabaja otro depósito similar de bauxita que contiene una estimado de 700 millones de toneladas métricas ™ de mineral. La explotación es mucho más reciente, y la extracción comenzó solamente hace un par de años. La vida útil potencial de la mina podría extenderse hasta el fin del siglo.

Ambas faenas son depósitos de bauxita que están apenas unos pocos metros bajo tierra, bajo las raíces de la selva tropical. Primero, se despeja el bosque y se almacena la madera comercial. Luego la capa superficial (alrededor de 50 cm de espesor) y la sobrecapa (8-12 m de espesor) se remueven por separado y se almacenan para su posterior uso en la recuperación. Una vez finalizada la extracción, se vuelve a poner la capa superficial de suelo y se planta con semillas de árboles de selva tropical.

Pero de hecho, el proceso de restauración de la selva tropical realmente se inicia incluso antes de comenzar la extracción mineral. Se inicia el monitoreo de la vida silvestre dos años antes, y continúa durante el despeje del bosque. Equipos de contratistas locales entrenados recorren el bosque antes del despeje para sacar y trasladar animales lentos, tales como perezosos y tortugas, hacia áreas del bosque previamente restauradas. Ellos también salvan importantes especímenes de plantas como orquídeas, semillas de árboles y los panales de abejas sin aguijón—vitales para la polinización de muchas plantas y árboles del bosque.  

El objetivo final del equipo de restauración es hacer rebrotar la selva de forma que quede lo más parecido lo original posible. Trabajando en colaboración con instituciones científicas brasileñas, Trombetas ha estado investigando cómo hacer esto de la mejor forma por más de 30 años, usando una estrategia sistemática de vivero e investigación en terreno. Desde 1997, cerca de 50 tesis de Maestría y 25 tesis de Doctorado han investigado la ecología en desarrollo de estos bosques. Juruti, por otra parte, está adaptando y aprovechando una generación de conocimiento en restauración de bosques de Trombetas.

De las 180 especies encontradas en el bosque local en Trombetas, cerca de 100 se pueden replantar. La selección se basa en su velocidad de crecimiento para protección del suelo, su capacidad de atraer animales mediante frutas y la producción de flores para importar semillas desde fuera del área, y su uso para las personas en términos de producción de frutas y frutos secos, propiedades medicinales y madera. Alrededor de Juruti, la selva contiene alrededor de 460 especies de árboles, de los cuales 30 especies son plantadas en los esquemas de restauración.

El trabajo de restauración de Trombetas ha proporcionado en molde para la metodología de Juruti, y hay gran cantidad de intercambio. Ambas minas, trabajando con científicos forestales brasileños, están perfeccionando sus prácticas de rehabilitación. La última iniciativa implica la descarga suelta de capa superficial de suelo desde camiones y dejándolo sin compactar. La lluvia lava estas pilas para cubrir el subsuelo circundante en el que luego se trasplantan los árboles. Como no hay diseminación, este método mejora la implantación de árboles con menos movimientos de vehículos pesados, menores costos de combustible y menos emisiones. Las diferentes profundidades de suelo también brindan nichos más ecológicos para colonización por parte de otras especies.

Una especie de árbol favorita, por razones económicas, es el castaño (nuez de Brasil). Debido a su compleja ecología, el árbol no funciona bien en plantaciones y sólo crece en áreas donde hay selva tropical. En Trombetas, 12 familias de villas locales ayudan a recolectar y cultivar semillas para aumentar el medio millón que produce cada año el vivero de MRN. Se emplean alrededor de 70 personas para los árboles durante la temporada de lluvias.

A pesar que el personal de restauración constantemente lucha por mejorar su tasa de éxito cercana al 70%, las áreas plantadas más antiguas de Trombetas ahora se están volviendo indistinguibles del resto del bosque para el observador casual. En las primeras áreas plantadas a principios de los 80’s, las colmenas de abejas sin aguijón translocadas están floreciendo, se han estado reintroduciendo epífias desde áreas más recientemente despejadas, y un castaño Brasileño ya mide 40 metros de alto.

Incluso en Juruti, árboles plantados hace menos de tres años en una pequeña área piloto ya tienen el doble de altura de una persona. La marquesina que da sombra se está cerrando, las hierbas que aman la luz están cubiertas por sombra, y las plantas del bosque están ganando espacio. Están llegando nuevos árboles, diseminados a partir de heces de animales atraídos a las áreas del bosque recientemente plantadas. Lentamente, la selva tropical está creando su propia cadena biológica autosustentable.

La mezcla de especies arbóreas se adapta sutilmente durante la restauración para mejorar las oportunidades socioeconómicas de largo plazo para la población local, al tiempo que reconstruye la integridad ecológica del bosque. Ver este trabajo de categoría mundial en acción debiera cambiar, aunque sea parcialmente, la percepción general del público de una destrucción y devastación a gran escala. Gente comprometida y talentosa está realizando esfuerzos realmente inspiradores para hacer rebrotar los bosques y brindar nuevas oportunidades económicas, sociales y medioambientales en un mundo que cambia con rapidez.

Este artículo fue proporcionado por Wardell Armstrong (www.wardell-armstrong.com), una importante consultora independiente de ingeniería que se especializa en el desarrollo y la gestión de recursos minerales. Un testimonio personal de este viaje apareció por primera vez en la Revista de la Asociación CSM, 2011/12.

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En Trombetas, los pobladores que viven cerca de la mina recolectan y cultivan semillas para aumentar el medio millón que produce anualmente el vivero de MRN. Luego de ser re-plantadas con especies de árboles seleccionadas escogidas por razones tanto económicas como medioambientales—tales como este árbol de castaña del Brasil, que ahora mide 40 m. de alto—las áreas plantadas más antiguas de Trombetas ahora no pueden ser distinguidas del resto del bosque por el observador casual.
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