En plena cordillera de los Andes y con 4.500 km de túneles, El Teniente, la mina chilena de cobre subterránea más grande del mundo, sigue agrandándose para extender su vida útil cinco décadas más.

Desde que se iniciaron operaciones en 1905, El Teniente ha crecido como una verdadera ciudad subterránea que extiende sus tentáculos por un cerro de 2.200 metros de altura, cerca de la ciudad de Rancagua, unos 80 km al sur de Santiago.
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