Minas Conga, controlada por la minera estadounidense Newmont y la peruana Buenaventura, un proyecto de 5,000 millones de dólares que se paralizó a fines del 2011 por protestas sociales, “ya no es viable”, según señaló el presidente de Buenaventura.

Esta empresa participa en Yanacocha, la sociedad que gestiona el proyecto y cuyas reservas del yacimiento ya no son consideradas como activas. La población está en contra de un plan que consideraba el trasvase de cuatro lagunas para buscar oro.

Desde esa fecha las dos mineras que conforman Yanacocha buscaron acercarse a las comunidades construyendo reservorios para darles un abastecimiento de agua permanente, pero los pobladores aún rechazan el plan.

“Conga es un proyecto donde se ha invertido 1,500 millones de dólares y se paralizó y no se ha podido continuar debido a que no es viable socialmente hablando”, dijo Roque Benavides en la Cámara de Comercio Peruano Australiana.

“Yanacocha ha decidido retirar las reservas minerales que tenía y convertirlas en recursos, vale decir que no son viables en el corto plazo”, agregó.

También precisó que la economía del proyecto de oro y cobre también “se ha visto deteriorada” por la caída de los precios de los minerales. “Hoy día desarrollar Conga tampoco es viable económicamente y, por lo tanto, tenía que ser considerado dentro de recursos”, precisó.

La actividad minera es uno de los motores de la economía de Perú, donde las exportaciones de metales representan el 60 por ciento de los envíos totales.

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