La industria minera chilena incrementaría en un 14,1% anual su consumo de agua de mar en respuesta a una menor disponibilidad de fuentes del recurso para sus actividades, mostró este martes un estudio de la Comisión Chilea del Cobre (Cochilco).

En contraste el consumo de agua fresca en una década sería inferior en un 19% a lo estimado para el 2015.

“Si bien el mayor crecimiento del consumo de agua de mar provendría de proyectos de concentración de sulfuros, este crecimiento está ligado a una mayor variabilidad, pues del total esperado al 2026 un 40% se encontraría bajo una condición Posible o Potencial en su materialización”, detalló el organismo.

El consumo esperado de agua fresca sería soportado principalmente por proyectos y operaciones de mayor probabilidad de materialización.

“Siendo el agua un insumo esencial en la producción minera, se justifica contar con una capacidad prospectiva sobre el uso esperado de este recurso en el largo plazo”, precisó Cochilco.

Varios años de sequía en el país minero han reducido la disponibilidad de agua llevando incluso al gobierno a lanzar un amplio programa que incluye la construcción de diversas plantas desalinizadoras.

En términos de procesos, el consumo en plantas concentradoras mantendría el liderazgo dada la falta de nuevos proyectos del área hidrometalúrgica del cobre y el agotamiento de minerales lixiviables.

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