El frenazo de la inversión minera es una realidad en el mundo, pero en Chile si existe una región en la que se encarna esta nueva realidad es Atacama, en la que se detuvieron mega iniciativas como El Morro o Pascua-Lama.

Sin embargo, un nuevo actor en la industria nacional revive las esperanzas en la zona. Se trata de la canadiense Lundin, que adquirió en el 2014 la minera Candelaria a la estadounidense Freeport-McMoRan.

En julio de este año la compañía recibió la aprobación ambiental para la extensión de la vida útil del yacimiento, que en principio requería de una inversión de 460 millones de dólares, según calculó Freeport en su momento. No obstante, hace algunas semanas la canadiense organizó una visita de analistas al yacimiento, en la que actualizó su plan minero y las necesidades de capital.

Así, les comunicó que el proceso de continuidad y mejoramiento de los procesos de la mina necesitará de 760 millones de dólares entre 2016 y 2024. El fuerte de la inversión se realizará en el periodo 2016-2019, en el que desembolsarán 462.1 millones de dólares , mientras que en el 2020-2024 serán 298.2 millones de dólares.

Según comenta la compañía en presentación a analistas, dieron por iniciados los trabajos tempranos de construcción de las mejorar, mientras que las obras civiles del nuevo depósito de relaves -denominado Los Diques- comenzarán a más tardar en 2016.

Esta obra implicará una inversión entre el 2016 y 2018 de 326 millones de dólares. El ejercicio que concentrará mayor parte de estos recursos será el 2017 con 180 millones de dólares. La construcción tendrá una capacidad de 600 millones de toneladas aproximadamente, superior a los requerimientos de la vida útil de la mina.

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