Finalizado el relevamiento de las instalaciones inconclusas levantadas en Ingeniero White y Mendoza, la minera brasileña Vale avanza ahora en la cotización de sus activos para luego venderlos o bien conseguir un socio capaz de continuar adelante con el megaproyecto abandonado a fines de 2012.

Días atrás, según trascendió, recorrió las instalaciones locales (fundaciones y ejecución de algunas estructuras de hormigón en la zona portuaria) el cazador de inversiones británico Ken Haddow, un ex Río Tinto, la minera inglesa que inició Potasio antes de vendérsela a Vale.

La misión, según el diario mendocino "Los Andes", estuvo compuesta por los técnicos contratados especialmente por la empresa para inventariar los bienes de la frustrada iniciativa.

Tras su recorrida por las instalaciones locales los especialistas evaluaron lo hecho en más de 800 kilómetros de vías férreas entre los muelles de Ingeniero White y el yacimiento de cloruro de potasio en Malargüe, en el sur de Mendoza.

Ahora, con la información resultante en mano, la minera brasileña avanza en la cotización del proyecto tras haber estado 2 años y medio inactivo, con la certeza de que debe reanudarse antes de 2017 para no declarar caduca la concesión.

Si bien el informe final se conocerá la semana próxima, la recorrida confirmó una total inactividad y, en principio, ninguna observación puntual sobre el estado de conservación de los equipos, por los que vela en Mendoza una dotación de 35 empleados en turnos rotativos.

Para el responsable del Segemar en Mendoza, Cayetano Fusari, "según la ley, cualquier irregularidad puede ser causal de pérdida de los beneficios". La caducidad del emprendimiento sólo puede darse al cabo de 4 años de parálisis, plazo que vence a comienzos de 2017. Por lo tanto, la Provincia recién puede intimar a Vale para que reactive Potasio en 2016, aunque espera novedades de un eventual cambio de manos.

De concretarse la venta, quien se haga cargo estará condicionado por los tiempos. Según el Código Minero argentino en su artículo 217 "el adquirente de minas abandonadas, vacantes o caducas, tendrá el plazo de un (1) año para cumplir o completar obligaciones", como obras de laboreo e inversiones.

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