El diario argentino El Clarín informó que una empresa china podría sumarse al escenario de la minería que opera en la Argentina. Todo dependerá de la habilidad de la canadiense Barrick para encontrar un socio que esté dispuesto a poner fondos para financiar la operación del yacimiento Pascua Lama, ubicado parte en Chile y parte en la Argentina, prácticamente paralizado por orden de la Superintendencia de Medio Ambiente de Chile, hasta tanto concluyan y logren aprobación sobre obras ordenadas para acotar, justamente, el impacto ambiental.

En la empresa estiman que una vez cumplidas las exigencias chilenas, Pascua-Lama necesitará una inyección de al menos 4.000 millones de dólares antes de empezar a producir oro. Y la idea es que alguna empresa china compre parte del proyecto, pero no se involucre en la operación del yacimiento.

A nivel local, Barrick enfrenta otra negociación, aunque los ejecutivos no le asignan un alto grado de complejidad: se trata de que el Banco Central autorice a la empresa a girar dólares a su casa matriz.

Según el director ejecutivo de Barrick Argentina, Guillermo Caló, es la primera vez que hacen un pedido de ese tipo, porque hasta ahora todas las utilidades que generó Barrick gracias al proyecto Veladero fueron reinvertidas en el país. Caló no quiso revelar la cifra involucrada en el pedido, pero estimó que, pese al celo con que el Gobierno administra los dólares, no deberían tener problemas. "Tenemos una balanza superavitaria, generamos por exportaciones muchas más divisas de las que queremos transferir como dividendos", afirmó Caló.

Barrick, como el resto de las mineras que operan en el país, están enfocadas en mejorar la imagen del sector ante la sociedad. Y ponen como ejemplo el impacto de la actividad en San Juan, donde opera Barrick la mina de Veladero.

Según Caló, la actividad de Veladero representa el 28,6% del PBI de San Juan. El director de asuntos corporativas de la compañía, Miguel Giménez Zapiola, aseguró que el 93% de los bienes y servicios demandados por Veladero son provistos por empresas nacionales, y el 40% de las firmas proveedores tienen sede en San Juan.

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