La producción de oro de Perú caería un 20 por ciento este año y mantendría su declive hasta el 2016, debido a la menor vida de grandes minas y una política de interdicción a mineros informales, dijo el viceministro de Minas del Perú, Guillermo Shinno.

Perú, el quinto abastecedor mundial de oro, produjo el año pasado 4,87 millones de onzas, una caída del 6,2 por ciento frente al 2012. La producción del metal precioso recién vería una recuperación en el 2017, precisó Shinno en entrevista con Reuters.

"Este año la producción de oro podría caer un 20 por ciento por las dos principales minas de oro: Yanacocha que hoy día produce la tercera parte de lo que producía hace 10 años y Barrick que tiene a Pierina en pleno cierre", explicó.

Shinno afirmó que también afectó la menor producción de mineros informales de oro en la región de Madre de Dios -en el sureste de Perú- por la intervención del Gobierno que combate esta ilegal actividad que ha contaminado la amazonía del país.

La menor producción minera ha golpeado la economía peruana, que se desaceleraría este año a un 4,2 por ciento, por lo que el Gobierno lanzó un paquete para apoyar una reactivación, que incluye la promoción de inversiones en el sector de recursos naturales.

"Son caídas de producción bastante fuertes, pero en el 2017 estaríamos pasando a un poco más de 6 millones de onzas", dijo el viceministro.

Según Shinno existen varios proyectos auríferos medianos, como Inmaculada de la minera Hochschild, que podría producir unas 124.000 onzas de oro desde el próximo año y que ayudarían a reimpulsar la producción.

También está el proyecto Tambomayo de la minera peruana Buenaventura, que produciría unas 250.000 onzas desde el 2016, así como Shahuindo de la minera Río Alto, con sumaría una producción de unas 84.000 onzas al año.

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